Punto de vista de Sun
Me desperté ya casi de mañana, al querer girar mi cuerpo, sentí un peso y un calor sobre mi cintura, era el brazo de Aidan, me abrazaba con fuerza incluso en sueños, su respiración era tranquila, estar entre sus brazos se sentía también, tan seguro, cerré los ojos por un instante, deseando quedarme ahí para siempre.
Pero el pánico me envolvió al recordar mi secreto.
“No puedo quedarme aquí”, pensé, le había prometido en la noche que no me iría, que me quedaría a su lado, p