Punto de vista de Aidan
Después de dejar a Sun en su habitación en compañía de su cafetera, me fui a mi despacho, tenía una pila de reportes financieros y contratos que requerían mi firma urgente y correos de la junta directiva esperando respuesta. Sin embargo, llevaba más de una hora mirando la misma página sin leer una sola palabra.
Mi cabeza seguía atrapada en la noche anterior.
No podía dejar de pensar en la piel de Sun, en la forma en que sus ojos brillaban en la penumbra al verme, en cóm