Punto de vista de Aidan
Abrí la boca para contestar, pero Sun se dio la vuelta y se alejó, dejándome allí parado como un tonto, sin saber que hacer para que ella me perdonara.
Me fui a mi oficina, cerré la puerta y me dejé caer en la silla. Me froté las sienes con fuerza, intentando que el maldito dolor de cabeza se me pasara. Tenía que pensar en algo que realmente me ayudará a que me perdonara, necesitaba un terreno neutral donde ella volviera a verme como el hombre que la cuidaba, no como el