24• Iba a verlo. Otra vez.
Me quedé quieta en las escaleras, sin saber qué hacer. Todo estaba en silencio. Podía escuchar el sonido lejano de la música afuera, las risas de la gente… pero dentro de la casa, solo quedaba el eco de lo que acababa de pasar.
Esperé unos segundos. Parte de mí pensaba que él iba a volver, que iba a aparecer en cualquier momento al final del pasillo, diciendo algo… cualquier cosa. Pero no lo hizo.
Cuando entendí que realmente se había ido, sentí que algo dentro de mí también se apagaba. Respiré