Ambos se encontraban visiblemente nerviosos, sin saber cómo proceder. Mientras se dejaron llevar por la pasión desenfrenada que sentían, el tiempo había transcurrido sin que se dieran cuenta. Rápidamente, se ajustaron la ropa, intentando hacer el menor ruido posible.
— Madre, ¿estás ahí? ¿Por qué te has tardado tanto en salir? —insistía Valentina preocupada.
Laura, con rapidez, le tapó la boca a Alejandro para que no hiciera el menor ruido, indicando que iba a responder a Valentina.
— Sí, Valen