Laura se encontraba visiblemente nerviosa al ver que su hija Valentina la esperaba en el mismo lugar donde habitualmente se encontraba con Alejandro. Miraba a su alrededor, buscando a Alejandro, ya que habían acordado verse allí para salir juntos de la universidad y poder conversar en un lugar más privado.
— Valentina, ¿qué haces aquí? —dijo Laura, sorprendida y con una expresión de preocupación. — No sueles aparecer en mi lugar de trabajo sin avisarme.
— Madre, pareces haber visto un fantasma.