**Narrado por Liam Donovan**
El trayecto hacia el ático fue un preludio de la tormenta. Spencer conducía en un silencio inusual, con los dedos tamborileando sobre el volante al ritmo de una victoria que sabía a pólvora. A mi lado, Dominic revisaba informes en su tableta, pero su mandíbula estaba tensa. Habíamos ganado la guerra en las calles y en la comisaría, pero todos sabíamos que la verdadera batalla nos esperaba tras las puertas de roble de la residencia Blackwood.