Narrado por Mia Blackwood
El tiempo en St. Jude no se mide en horas, sino en espasmos. El segundo día comenzó con una fiebre que me hacía sentir como si mi sangre fuera plomo derretido. La desintoxicación no es solo la ausencia de la droga; es la presencia violenta de todo lo que la droga intentaba callar.
—Tenga, señorita Blackwood. Beba esto —la enfermera me ofreció un vaso con algo espeso y amargo.
Lo a