Narrado por Liam Donovan
El aire en el comedor era tan denso que costaba que llegara a los pulmones. Me mantuve en mi posición, con la espalda pegada a la pared y las manos entrelazadas detrás de la espalda, en la postura reglamentaria que mi cuerpo adoptaba cuando mi mente necesitaba un ancla. Pero por dentro, el orden militar era una ruina.
Ver a Mia bajar las escaleras, pálida y con esa mirada desafiante que ocultaba el rastro de la noche anterior, fue como recibir un impacto de bala sin cha