Narrado por Mia Blackwood
El camino a casa fue un ejercicio de actuación digno de un Oscar. Liam me miraba de reojo, sospechando que mi repentino cambio de humor en la oficina tenía un trasfondo oscuro, pero logré distraerlo con un par de besos y la excusa de que el dolor en la pierna me estaba dando náuseas.
En cuanto me dejó en mi habitación para que descansara, saqué el teléfono con los dedos temblándome de la risa y la adrenalina. Tenía que soltarlo.
Chat Privado: Mia y Casey
Mia: Sabes, Cas