Narrado por Mia Blackwood
El trayecto de regreso a Londres fue lo más parecido a una tregua que he tenido en años. Liam conducía con una mano en el volante y la otra entrelazada con la mía, una conexión silenciosa que decía todo lo que anoche no pudimos expresar con palabras. Entramos a la mansión con una sonrisa que no podíamos ocultar; yo cojeaba un poco menos y Liam... bueno, Liam parecía haber dejado su armadura de hierro en aquella cabaña.
Sin embargo, en cuanto cruzamos el umbral, me di c