Narrado por Liam Donovan
La indiferencia de Mia es mil veces más letal que sus gritos. Llevo dos días siendo un fantasma en esta mansión. Me ignora mientras desayuna, se ríe con su teléfono mientras la cargo y, lo peor de todo, ni siquiera me mira cuando entro en la habitación. Esa barrera de hielo que ha levantado es un espejo de la mía, pero ella la usa con una maestría que me está volviendo loco.
Esta tarde, mientras ella tomaba una siesta inducida por los analgésicos, dejó el teléfono sobre