Llegó la noche y Carlos, Emmanuel, Alex y sus guardaespaldas estaban esperando que Luis trajera los resultados de los reportes al estudio. Todos estaban nerviosos, estaban seguros de que ellos fueron los padrastros de Jaime, pero cuando Luis dijo que el nombre real de Jaime era otro, perdieron las esperanzas. Tomó al menos media hora más de lo imprevisto hasta que Luis se unió a ellos en el estudio. Colocó un sobre gigante sobre la mesa y miró a todos.
—¿Los resultados son buenos? —preguntó Ale