POV: DAMIÁN
El aire pesaba tanto que parecía que estábamos nadando en lugar de caminar. Habíamos dejado el barco oculto en un afluente secundario, protegidos por el follaje denso que Lars y Vektor usaban para camuflar nuestra firma térmica. Ahora, caminábamos por una senda que apenas existía, abriéndonos paso hacia el corazón de la cuenca.
Elena iba delante. Había cumplido su promesa de "apagarse", pero el precio era una fragilidad que me aterraba. Caminaba con paso vacilante, sus manos rozando