POV: DAMIÁN
Me pasé las manos por la cara, sintiendo la textura de la barba crecida y la cicatriz en la ceja izquierda que me había dejado el clon de Silas durante el combate en el Titicaca. Me senté en el borde del catre, en la cabaña que habíamos levantado con la madera de teca que Kael y yo habíamos recolectado durante los primeros meses en la isla. El aire olía a pino, a salitre y a humo de leña, el olor primitivo de la libertad.
Afuera, el sonido de las gaviotas competía con el zumbido elé