Fui quitándole su camisón lentamente, deleitándome como la prenda me iba revelando poco a poco el cuerpo de mi prometida, es tal y como lo recuerdo o al menos una parte de él ya que sus pechos se hicieron mucho más grandes, al darse cuenta de que he notado su cambio físico, enseguida se cubrió los senos, apenada por los cambios.
—No tienes por qué avergonzarte de esto, es normal y me encanta.
Lentamente empezó a apartar sus brazos y apenas los quito por completo, posé mis manos sobre ellas, tom