Pero Óscar no respondió y empezó a hiperventilarse como si le costara respirar. Juan Carlos, que ya tenía suficiente experiencia en las reacciones de las personas en las zonas de guerra. Pudo reconocer lo que podría ser un infarto o un ataque de pánico. Juan Carlos salió corriendo, al llegar a la sala le gritó a Sergio y Sofía.
—¡A ese hombre parece que le está dando un infarto! ¡Hay que llevarlo a una clínica! Llama al centro Médico Maracay y pide una ambulancia. Dile que es de parte de la fa