—¿Qué están haciendo muchachitos? ¿No me digan que están peleando? —Marina abrió la puerta al escuchar el alboroto, sorprendida al ver a los niños.
Era la primera vez que los hermanos se peleaban.
—¡Tía! —los dos soltaron la ropa al mismo tiempo y respondieron obedientemente.
Marina vio los juguetes regados y señaló a Andi:
—¡Recoge todo ese desorden! El vuelo es mañana en la madrugada. Si no terminas de empacar, me quedo con tus juguetes para jugar yo sola.
Intentó asustarlo para que se apurara