—Ya te lo dije, si dejas esa vida atrás, te ayudo a conseguir un buen trabajo. ¡No sigas en esas! ¿Crees que tiene algo de valor ser la amante de un hombre casado? ¿No piensas en tu familia? ¿Sabías que al dejar que te mantenga un hombre, los hiciste pasar vergüenza? —Dylan se puso a sermonearla, como si tuviera autoridad para darle lecciones a Marina.
—¿No te alcanzó con la cachetada que te di la otra vez? —Marina levantó la mano, furiosa.
—¿Quieres que te recuerde como se siente mi mano?
Al ve