Marina vio que Ricardo se quedó como de piedra y le dio un codazo.
—¿Qué te pasa? ¿Te congelaste o qué? ¡empieza moverte!
—Oh, me dormí. —Ricardo volvió en sí y se apuró a seguirla.
Todo quedó listo desde ayer, así que llegar temprano hoy era solo para checar los últimos detalles. Marina ayudaba a Perla a ponerle el micro escondido mientras se preparaban para la presentación. En la inauguración, Perla tenía que dar su discurso aparte.
El presidente de la Asociación de Arte entró al backstage con