—¡Aah, mierda! —gritó Álvaro .
—¿Y Marina? ¿Por qué no la he visto? —preguntó Perla.
—No me hables de ella, desde que anda con Ricardo se siente la gran cosa y ya ni se aparece por la casa. Hermana, ¡haz algo ya con ella! —Álvaro aprovechó para quejarse.
Se metió con un tipo y se olvidó de todos, ya ni ve por los niños, me deja todo el rollo a mí.
Perla tomó a los dos niños de la mano y subió las escaleras.
—Tú también, ya búscate una novia, y ahí vas a entender por qué ella no quiere regresar.