Capítulo 38
—Suegrita, usted es la madre de César. Yo soy su novia, ¡por supuesto que debo decirle suegra!

—No soy una maleducada. Por ahora soy solo su nuera, pero cuando César y yo nos casemos, voy a ser Teresa de Balan—Teresa se rio.

María ardía de ira, ni se molestaba en ocultarlo, y le advirtió:

—Teresa, aléjate de mi hijo. ¿Casarte con él? ¡Sigue soñando! Mientras yo siga viva, ¡olvídate de ser su esposa!

—¿Suegrita, no lo sabe aún? —Teresa se cubrió la boca, fingiendo sorpresa—. Ayer, César me llevó
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App