Orión miró dos veces, lo recordó un poco y le devolvió el reloj.
—Si su forma de ser es una mentira, ¿y si al final nos hace daño a nosotros y a mamá? —preguntó Orión.
—¡Por eso necesitamos investigar primero y ver qué opina mamá! —respondió Andi.
Los dos hermanos nunca pensaron si a su mamá le gustaría César, o si César podría enamorarse de ella.
Si mamá no le gustaba, encontrarían a otro hombre.
Pero mamá es bonita y excelente, ¡¿quién no la querría?!
Después, Andi le contó todo a