Capítulo 246
Perla le guiñó un ojo a Marina.

Marina sonrió un poco, sabiendo que Perla seguía siendo igual que hace cinco años. A ella no le importaba, porque tampoco quería estar bajo el sol.

No es que le molestara el sol, sino que Andi era todavía muy pequeño, y no quería que se deshidratara o le diera un golpe de calor.

Perla se acercó y dijo:

—Es cierto, Andi, ¿no dijiste anoche que querías ver los muchos peces del océano?

Andi pareció molestarse, todavía no había terminado con las atracciones
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