Capítulo 239
—Mamá, yo me encargo de esto.

María gritó:

—¡Apúrate y bótala! Aunque te haya salvado, ya pagaste esa deuda con todo lo que le has hecho.

—Te lo digo, no dejes que esto arruine tus citas. Ya fijé la hora y el lugar. Te lo mando por mensaje. No importa qué pase, tienes que ir.

César suspiró, resignado:

—Mamá, ¿no habíamos quedado en que no me ibas a conseguir más citas?

—Esta es la última vez. ¿Olvidaste lo que me prometiste? ¿No dijiste que cuando volvieras saldrías con esa chica? Tr
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App