En ese momento, un paciente pasó por el pasillo donde ellos estaban.
César bajó la voz y le preguntó:
—¿No habías decidido ya separarte de Teresa y estar con Lorena?
—Lo tengo bajo control, no dejaré que Lorena se entere— respondió César con una voz fría.
La cena ya estaba preparada, y en ese momento César debería haber llegado a casa, pero aún no regresaba.
Con la experiencia anterior, Lorena no esperó a que él llegara, sino que, en cuanto pudo, llamó a César y a Clara, pero ninguno de los dos