—¿De qué estás hablando…cómo que… cómo que tus… tus hijos? —balbuceó Fátima ansiosa.
—Por favor, madre, no te hagas la loca cuando sabes perfectamente de lo que te estoy hablando. —escupió Karim acortando la distancia con su progenitora y Fátima retrocedió. — Sabías que Rania estaba embarazada y por eso querías matarla. Acabar con mi mujer y con mis hijos para no perder tu lugar en este palacio. Eso es algo que no podrías soportar, pero se acabó.
Fátima llevó la mano a su pecho con un ges