Capítulo 103: Un acuerdo...
—¡Majestad! —Llamó uno de los guardias con pasos apresurados intentando alcanzar a Karim, que solo quería alejarse de aquella caja jaula donde encerró el monstruo que era Fátima Al Thani. —¡Majestad, por favor, majestad ahora debemos seguirlo a todas partes por su propia seguridad!
—¡Quiero estar solo Jasad, solo! —rugió Karim exasperado y todos los guardias se detuvieron en seco a mitad del pasillo que llevaba al despacho que perteneció a Hudad Al Thani. —Todavía no soy vuestro Emir oficialme