Todos abordaron los autos, al llegar al club fueron recibidos de manera atenta y especial, ya todo estaba listo para el disfrute de las familias incluso habían designado una de las churuatas para que gozarán de privacidad.
—Cuanto tiempo sin venir a este lugar, recuerdo que la última vez que nos reunimos aquí fue en la fiesta de 15 años de Isabella.
—Cómo olvidarlo Giuseppe, un año después se marcharon a New York sin despedirse, le escribí a Isabella y no respondió mis mensajes sin mal no recue