La cena transcurría con una calma serena. La brisa nocturna, fresca y suave, fluía a través de las ventanas abiertas, trayendo consigo el delicado aroma de las flores nocturnas que adornaban el jardín. Las luces tenues de las velas proyectaban una cálida luz dorada sobre el mantel de lino, mientras el sonido del viento entre los árboles creaba una banda sonora suave y tranquilizadora para la conversación animada que llenaba el comedor.
Chiara, sentada en la mesa, no podía apartar la vista de Ch