El grupo dejo atrás la pista privada del aeropuerto de Palermo. A través de la ventanilla, Alessa veía el paisaje con una sensación de vacío en el pecho dejando que el paisaje siciliano pasara ante sus ojos sin realmente verlo. La calidez del clima contrastaba con el frío que sentía en su interior. Su discusión con Leonardo en el avión aún pesaba en su mente, y la distancia emocional entre ellos parecía crecer con cada palabra no dicha.
El trayecto hacia el hotel fue tenso. Leonardo mantenía la