El viaje estaba siendo toda una maldita tortura para mi y eso que aún no habíamos llegado.
Ver a Anthony muy cerca de Tiara me hacía hervir la sangre y perder todo control.
Desde lo sucedido no nos habíamos dirigido la palabra en lo absoluto. Bastaba ver las miradas que me daba para saber que no quiere saber nada de mi.
Me había comportado como un verdadero niñato con ella y debía solucionar las cosas, ya no soportaba su desprecio.
Al llegar a la casa de campo de Zoe descansamos un poco par