Los faroles del jardín se encendían permitiendo admirar la hermosa entrada al interior de la casona. Una mujer daba aviso a la señora Denis de un gran paquete en el recibidor.
-Bien querida, llévalo a mi habitación, esperaré a Kamil así lo abriremos juntas.
Denis giraba dando la espalda a la mujer que solo acertada decir “Si señora” alejándose en dirección a la cocina. César le miró con total seguridad. Denis planeaba algo y no guardada duda alguna.
-Estoy pensando en cambiar todo el mobiliario