Alan y Kiki se encontraban abordando el vuelo con destino a Nueva York, al ingresar los nervios se apoderaron totalmente de Kiki quien quedó paralizada sin saber dónde ir. Alan tomó su pequeña maleta de mano y le ayudó a ubicar sus asientos, eso la tranquilizó.
-Señora Kiki…hice arreglos con Percy Allen, es el director de “Prusia” nos esperan a las siete y media de la mañana, lo lamento tendremos que madrugar-.
-Si-. Kiki imaginaba a su madre colocando el grito en el cielo.
-Alquilé un automóvil