Si hay algo que Kiki poseía era simpatía y encanto motivo por el cual Alan había acudido en su llamado de auxilio, le esperaba a la vuelta de casa de Kiki para evitar ser visto por su familia. Ella deseaba la mayor discreción, nadie debía darse cuenta. Pero…la vida es una jugarreta, cuanto más deseas guardar un secreto este puede surgir de la espontaneidad, alguien puede sorprenderse admirando una escena romántica por mera casualidad.
Kiki al ver a Alan corrió hacia él para lanzarse a su cuel