La alarma sonó siete en punto, Alan abría sus ojos para observar los tibios y débiles rayos de sol que se colocaban juguetonamente por la ventana, cambiaria las cortinas por otro tono, escogería cortinas dobles para la habitación, observó los tonos de las paredes y los muebles el resultado era elegancia y confort en un mismo espacio.
El timbre repicó.
-Señora Minie…Es en serio? Consultaba su reloj mirándole fijamente.
-Me dijo que estuviera en punto de las siete, son las siete y dos minutos, as