El paso del tiempo, como siempre, dejaba su huella. Sin embargo, para Alexander y Helena, el mundo continuaba girando a su propio ritmo, marcado por la vorágine de lo que habían elegido. El embarazo de Helena avanzaba, su vientre creciendo con cada día que pasaba, mientras la sombra de los juicios contra Irina y Galliani se alzaba sobre ellos. Los tribunales estaban llenos de emociones, de secretos revelados y de mentiras desmoronadas, pero todo seguía adelante. Nada se detenía.
Alexander seguí