Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa Convivencia
La rutina había comenzado a asentarse en sus vidas, sin prisa, pero con una extraña sensación de certeza. Cada mañana, Alexander despertaba junto a Helena, la luz filtrándose a través de las cortinas pesadas de su habitación en la mansión Blackwood. Era una sensación que, hasta hace poco, nunca hubiera considerado como algo significativo. El sonido de su respiración tranquila a su lado







