Grace dio un sorbo a la taza de café, mientras que su padre estaba sentándose en la otra silla, dejó la taza de café y seguía sin decir algo. Se miraron ambos, luego su padre bajó la mirada de nuevo a los anillos en el dedo de Grace.
—Estoy sorprendido al saber que te has casado. —susurró su padre al levantar la mirada.
—Ha pasado de manera inesperada. —confesó Grace por primera vez en voz alta. —Pero no puedo darte más información, he firmado un acuerdo de confidencialidad con él.
— ¿Y e