Mientras bajaban las escaleras, Edward consideró detener su plan. Su familia, en su mayoría, lo abrumaba, razón por la cual no los visitaba con frecuencia. Descendieron las escaleras hacia el amplio comedor principal, donde las voces de los demás se hacían audibles. Al llegar al último escalón, Grace detuvo su avance tirando de su mano entrelazada, quedando ella de pie en el penúltimo escalón. Edward se giró ligeramente, extendiendo su mano hacia ella.
— ¿Qué sucede? —preguntó Edward, notando l