-¿Es Palacios-nim? – dice la recepcionista amablemente y en ingles fluido mientras detiene la puerta de vidrio.
-Si, soy yo – dice Clara con algo de vergüenza, pues en principio donde había llegado era un área totalmente restringida.
En este tipo de empresas suelen separar estos espacios del resto de las oficinas, tanto por el ruido como por la privacidad de los idols consagrados, incluso de los trainees ya que en esta industria es necesario mantener la confidencialidad desde el inicio para que