Mundo ficciónIniciar sesiónClara camina tratando de detener la sonrisa sin mucho exito, Yoon la ve y se empieza a sonreír también.
-Se siente bien, ¿no? - dice Yoon mientras camina viendo hacia delante
-Bastante - afirma Clara ya sin detener más la sonrisa, cosa que hace hacer reír a Yoon, mientras ambos siguen caminando agarrados de la mano a su oficina.
Por el camino los ven, es inevitable que empiece el cuchiceo de pasillos, claro, los empleados tratan de disimular, pero, aunque intenten, Clara se da cuenta es casi imposible no hacerlo.
Clara ve a Yoon y actúa como si no lo notara, es mas pareciera que se da cuenta que Clara lo mira y es cuando el le agarra la mano mas fuerte aun, acción que hace inevitable que unas empleadas no contengan un pequeño sonido de asombro, Clara se sonroja un poco.
Llegan a la oficina de Yoon, el cual se dispone a sentarse en su escritorio para trabajar en todo lo pendiente, Clara se queda parada en el mismo lugar de antes.
-Clara, puedes ir a tu gusto por todo el edificio, no te contengas, solo esta aquí a las 18.00 horas - dice Yoon casi sin ver a Clara.
-¿Min-jae? Acaso, ¿no escuchaste nada? – dice Clara algo preocupada sin moverse
-¿A que te refieres? – dice Yoon sin preocuparse mientras sigue ojeando unos documentos con sus lentes colocados
-Bueno, si bien entiendo poco coreano, no hay que saber mucho para comprender lo que decían – complementa Clara
-Mmm, si, ¿recuerdas que le dije a Kim-nim que no detuviera los rumores salvo cuando dañaran nuestra reputación? – dice Yoon levantando la mirada para ver a Clara, la cual asiente con la cabeza
-El plan se esta ejecutando a la perfección – dice Yoon bajando la mirada hacia los documentos de nuevo.
-Yoon-nim, la Directora Legal me dijo que ya firmaron - dice Kim-nim entrando a la oficina de Yoon de forma inesperada.
-Ya, ¡sabía que les urgía! - dice Yoon entre risas y muy complacido, mientras sigue observando los papeles de su escritorio.
-Kim, ¿puedes coordinar lo que te pedí a partir de las 18.00? - dice Yoon en un tono mucho más amable.
-Si, de hecho, esta todo listo, solo debe salir a esa hora de la oficina - indica Kim-nim
-Ya lo oíste Clara, puedes caminar por toda la empresa, por donde quieras, pero vienes a las 18.00 - dice Yoon viendo su computadora.
-Pero, Min-jae, ¿los comentarios? – dice Clara un tanto preocupada.
-No deberían preocuparte, no estamos haciendo algo de lo cual deberíamos avergonzarnos, además, si dicen algo indebido, Kim lo atrapará antes de que llegue a nuestros oídos – dice Yoon confiado sin ver a Clara, mientras Kim-nim asiente con la cabeza.
-Casi se me olvida, Yoon-nim, aquí le traigo el teléfono celular que me pidió – dice Kim-nim entregándoselo a Yoon.
-¿Tiene todos los números que te pedí en la memoria, batería cargada, el idioma está configurado, las apps están descargadas? – dice Yoon mientras recibe la bolsa y va abriendo la caja para verlo, era un modelo muy bonito, típico de un prota de un kdrama.
-Esta perfecto, dáselo a Clara – dice Yoon mientras le entrega a Kim-nim la bolsa y el teléfono a parte.
-Pero, pero Min-jae, yo tengo mi teléfono – dice Clara mientras recibe el teléfono con cara de sorpresa de manos de Kim-nim
-Cierto, pero sin línea coreana no podrás comunicarte – dice Yoon
-Tienes razón, pero, me podías dar el chip y listo – decía Clara con mucha humildad
-Recuerda, eres mi novia, y mi novia no puede ir de cualquier forma por allí, es cierto que tu teléfono es aceptable, pero no digno alguien que este a mi lado – dice Yoon viendo a Clara a través de los lentes, Dios que imagen, pareciera que los lentes fueran amplificadores de su sex appeal.
-De acuerdo – dice Clara como puede, pues la verdad con esa mirada la desarmo, no puede decirle que no.
-Si quiere solo llévese el teléfono y el cargador, lo demás lo puedo meter en el auto de Yoon-nim – dice Kim-nim con tono amable.
-De acuerdo, gracias Kim- nim, y…. Gracias Min-jae – dice Clara un tanto sonrojada.
-Se que están muy ocupados, así que, si, daré una vuelta - dice Clara antes de irse.
Kim-nim camina hacia el escritorio de Yoon con una sonrisita luego de que Clara habia salido de la oficina de Yoon.
-Yoon-nim.... ellos están practicando las coreografías - dice Kim-nim
-Kim, lo sé, porque crees que le dije que Clara que explorara - dice Yoon confiado y sin apartar la mirada de los documentos
-¿Estamos viendo una nueva faceta de Yoon-nim? ¿El considerado? - dice aguantando un poco la risa
-Dae-hyun, el hecho que seas mi amigo de infancia no te da licencia para decir lo que quieras en la oficina - dice Yoon algo seco y sin dejar de ver los documentos
-Ok ok ok, Min-jae, ¡prometo no valerme de nuestra amistad en la oficina, solo al salir del trabajo! - dice Dae-hyun en tono un tanto gracioso.
-¡Jinjja!.... - dice en coreano y entre risas Min-jae, que es la expresion típica de los coreanos que significa algo como de verdad, en serio, realmente.
-Kim, repórtame donde esta Clara durante el dia - dice Yoon ya en tono serio
-Si, como ordene - dice Kim-nim deteniendo antes sus risas abruptamente, retomando los papeles de jefe y asistente.
Clara empieza a caminar por los pasillos, se encuentra un lobby con los ascensores, hay muchos, quizás cuando entro sola estaba tan nerviosa que no detallo la cantidad que había, y con Yoon menos, allí los nervios eran otros, pero nervios al fin.
Clara empezó a caminar por los pasillos, se encontró con un lobby lleno de ascensores. Esta vez los vio todos… demasiados. Quizás cuando entró sola estaba tan nerviosa que no los había contado bien, y con Yoon menos. Allí los nervios eran otros, pero nervios al fin.
Como la idea era conocer, llamó al ascensor. Quería bajar al piso más bajo a por un café en la cafetería y luego ir subiendo. Marcó el piso y le indicaron que debía usar el ascensor C. Las puertas del fondo se abrieron y Clara corrió porque creyó ver la letra correcta. Entró rápido.
El ascensor descendió con calma, y cuando las puertas se abrieron el aire cambió por completo. Frente a ella había una recepción de vidrio y señalética bien definida hacia salas de baile, vestidores y áreas de trainees. Clara se quedó helada, volvió a mirar el ascensor… la letra no era C. Era G.
No alcanzó a reaccionar cuando una de las puertas de vidrio del pasillo se abrió lentamente, y Clara sintió cómo el aire del lugar cambiaba de golpe.







