Mi despertar estaba destinado a ser hermoso al igual que mi compañera, ella estaba en mis brazos, nada podría estar mal, o eso pensaba en mi estado de seminconsciencia saliendo de mi placentero sueño, el destino puede ser una perra cuando se lo propone, el estallido de la puerta de madera me hizo ponerme en alerta de inmediato, algo grande había atravesado mi puerta, o más claramente la había destrozado en pedazos, me puse de pie ignorando mi desnudes y la cara de terror de mi compañera, no sab