Vladimir Sokolov
Llegué a Italia, después de unas horas en el Jet. Aterrizó hace unos minutos, salí y un todoterreno me esperaba. Subí a el y mis guardaespaldas en otro detrás de mi.
Ellos sabían dónde debían ir, estaba informados de todo. Tendría a mi hermano cara a cara, tendría frente mía al culpable de todas mis desgracias. Soy un hombre muy pacífico, pero si me traicionan, engañan o hacen daño a la gente que quiero, no tengo piedad. Me hermano me buscó y me encontró, me provocó y ahora, v