ZAYED
Clara va adelante en uno de mis autos, custodiada por otros tres más, mientras mi motocicleta ruge por la carretera. Esa furia mecánica que se siente bajo de mí refleja mi propio estado: la ira hirviente, la rabia contenida que amenaza con desbordarse. Cada vez que pienso en cómo la vi, frágil e indefensa, siento que mi control se desmorona. Todo en mí grita por vengarla. Pero sé que actuar por impulso nunca es la solución. He llegado a donde estoy siendo calculador, metódico.
Rashid Al-M