ZAYED
Estos días en el hospital han sido una completa tortura. Cada segundo que pasa se siente como una aguja perforando mi pecho, recordándome lo cerca que estuve de perder a Karim. No hay palabras para describir el alivio que sentí al saber que sobreviviría, pero incluso ese alivio viene teñido de miedo, culpa y una angustia constante que no me deja respirar con facilidad. Sé que mi vida está marcada por decisiones difíciles, pero esta situación me pesa más que cualquier otra.
Los doctores me