CLARA
Los días posteriores a la llamada de Karim han sido una tortura interminable. Mi mente ha estado atrapada en un torbellino de pensamientos, y el silencio de su parte solo alimenta mi ansiedad. Ni una sola pista, ni un detalle. Todo se siente como caminar en la cuerda floja sobre un abismo.
Me miro al espejo por última vez mientras termino de arreglarme. El reflejo me devuelve una mirada cansada, con ojeras que no logro disimular del todo. Mi cabello, perfectamente peinado, parece ser lo ú