CLARA.
Mi cuerpo tiembla al igual que mis manos por todo lo que sucedió. Yo maté a ese hombre, el que haya intentado abusar de mí no lo hace menos grave. Le quité la vida a alguien. Aunque trate siempre de verme fuerte y segura, esta vez es distinto. Me siento vulnerable y débil. El pánico y la adrenalina aún recorren mis venas, una sensación agobiante que me deja sin aliento.
Zayed continúa interponiéndose entre los criminales y yo, creando con su cuerpo un escudo. Verlo llegar por mí me devol