NARRADOR OMNISCIENTE
Los días habían pasado y Sophía fue dada de alta, pero no estaba bien. Sus emociones eran un completo desastre.
Maldecía a Dante constantemente, lo que hacía que él perdiera la paciencia al instante. Aun así, no dejaba que eso lo afectara. Sabía por lo que ella estaba pasando y no podía simplemente ignorarlo.
Las amenazas del asesino llegaban con frecuencia, pero Dante se aseguraba de que ninguna alcanzara a Sophía. Eran inquietantes, enfermizas… Y cada vez lo ponían más c