EL DÍA SIGUIENTE
Una noche que caía como pocas, una noche que no sería la misma, una noche en la que mil y una cosas más se definirían había llegado, cayendo sobre ella como si la decisión lo hubiera hecho también con la noche, frente al espejo de su habitación, la figura más hermosa, la misma que no había visto de sí misma en tanto tiempo, tal vez en más de siete años desde que dejó de vestirse así al saber que estaba embarazada.
Todo estaba en su lugar y en el primer piso de esa mansión ya po